... el 21 de julio de 2003 se cumplió medio siglo del día en que el hoy Gran
Maestro Oscar Panno conquistó el título mundial para menores de 20 años?
Efectivamente, fue en Copenhague, Dinamarca, en ocasión de disputarse el II Campeonato Mundial Juvenil y el autor de la hazaña contaba con 18 años de
edad.
Fue, además, el segundo título mundial que conquista un ajedrecista
latinoamericano, desde que el cubano José Raúl Capablanca obtuviera el
Campeonato Mundial (absoluto) en 1921.
En la presente nota se intentará rescatar del olvido esta epopeya
ajedrecística:
En el verano de 1953, apenas consagrado Campeón Argentino Juvenil, Panno
inició su preparación para el II Mundial Juvenil para menores de 20 años, a
disputarse en Copenhague (Dinamarca) cinco meses después.
Se definió que el conocido maestro Julio Bolbochán sería su entrenador, y en
tal carácter, el experimentado profesor no necesitó imponer un rígido
programa para garantizar llegar en buena forma al compromiso. Fue el propio
Panno quien propuso un exigente plan de trabajo, y Bolbochán lo aceptó de
muy buena gana. "Solo" tuvo que aportar su enorme capacidad didáctica, fruto
de su profunda comprensión del juego, su alta experiencia internacional y su
elevado concepto en los aspectos teóricos y estratégicos del juego. Y
también, por supuesto, buena parte de su tiempo: las reuniones con el
entrenador solían iniciarse a las nueve de la mañana, y se prolongaban hasta
altas horas de la noche (!).
Haciendo un paneo de los rivales que lo aguardaban en Copenhague, el mas
temible era el Yugoeslavo Borislav Ivkov, que además de haber sido el
ganador de la edición anterior, contaba con un par de años mas de edad que
Panno, lo que implicaba dos años mas de experiencia europea en el ajedrez de
alta competencia. No era poco. También eran de cuidado Darga, Penrose,
Olaffsson y Larsen.
La gran ventaja que otorgaba Panno era la actualización teórica. Recordemos
que en aquellos tiempos no era posible bajar de internet los torneos
magistrales que se estaban disputando. Había que apoyarse en las revistas
europeas especializadas, como "Shajmaty", que habitualmente estaban a
disposición de los ajedrecistas locales casi un año después de haberse editado.
Para suplir esto, Panno hoy sostiene que esto obligaba a hacer un
trabajo muy profundo sobre el escaso material del que se disponía, tratando
de desentrañar los fundamentos de las ideas a fin de anticiparse a la
evolución que las mismas estaban explicitando sobre el tablero en los
torneos de grandes maestros.
El Magistral de Ajedrez del Club Argentino, jugado en mayo de 1953, lo ganó precediendo a un Gran Maestro, Herman Pilnik, y maestros de la talla de
Héctor Rossetto y Raúl Sanguineti. Además de ser un oportuno testeo de su
grado de preparación deportiva con vistas al mundial, constituyó su éxito
mas resonante hasta ese momento y le dio derecho a desafiar al campeón de la
entidad, el maestro Luis Piazzini. Y también le suministró una buena dosis
de confianza en el éxito.
Primer desafío: la preliminar
El 27 de junio de 1953, la pequeña delegación argentina, compuesta por Oscar Panno y su entrenador, Julio Bolbochán, partió de Ezeiza rumbo a Copenhague.
La duración de un viaje en avión hacia aquellas latitudes era casi el triple
que la actual: 36 horas! De los competidores, el argentino era el que venía de mas lejos.
Debemos hacer hincapié que en aquellos tiempos, la estructura de estos
importantes eventos era considerablemente precaria. A modo de ejemplo, el alojamiento de los jugadores y entrenadores, estaba previsto realizarse en casas de familia.
En la distribución de plazas, a Panno y Bolbochán le tocaron dos casas distintas, cosa que fue objetado por este último, ya que dificultaría la posibilidad de que entrenador y entrenado pudieran reunirse
con la frecuencia que la competencia exigía. Así fue como ambos decidieron
costearse un modesto hotel cercano.
Respetando la clásica nocturnidad del ajedrez, aquellas jornadas terminaban
a las tres de la madrugada, lo que puso en evidencia una mas de las
múltiples limitaciones del servicio de hotelería contratado:
las habitaciones no contaban con persianas, postigos o cortinas pesadas que permitan oscurecerlas. Dada la época -inicios del verano europeo- y la
ubicación geográfica de Copenhague, era precisamente a las tres de la
madrugada cuando amanecía, y un sol potentísimo iluminaba cada rincón del
dormitorio (!).
La competencia estaba estructurada en dos grupos preliminares de diez
jugadores cada uno, correspondiéndoles a los cuatro primeros de cada uno
pasar a la final. Panno comenzó bien, cediendo solo tres empates en las
cinco primeras partidas, para luego caer ante el suizo Keller en la sexta
ronda.
Borislav Ivkov, ganador de la edición anterior y gran favorito del certamen,
fue su rival en la séptima. Según cuenta el propio Panno, el esquema de
Siciliana Dragón que se jugó fue un genuino producto del laboratorio de
Bolbochán. Ganó el argentino y esta victoria le templó el espíritu,
constituyendo toda una licencia para seguir soñando. Con un nuevo triunfo en
la octava rueda, quedó asegurada su clasificación para la final.
La preliminar "A" culminó con el triunfo de Ivkov con 7 puntos, seguido por
Panno y Olafsson con 6. En la cuarta plaza se produjo un empate entre
Persitz y Keller con 4,5 puntos, igualdad que persistió al aplicar el
sistema Sonneborn - Berger, lo que motivó que se definiera de manera
insólita: lanzando una moneda (?!).
El beneficiario resultó ser el suizo
Keller.
El grupo "B" lo ganó el alemán Darga con 6,5 puntos, seguido con un triple
empate en los otros tres puestos clasificatorios, entre Penrose, Sherwin y Larsen con 6 puntos cada uno.
Larsen muy probablemente debió haber sido el ganador de su grupo, pero un
curioso incidente le costó el puesto: había suspendido en posición
equilibrada con el italiano Scafarelli, y en la mañana en que debía
reanudarse el juego, le ponen en marcha el reloj al danés, que no aparece
por la sala de juego. Cuando, finalmente, la flecha del reloj sanciona a Larsen, los organizadores, preocupados, tratan de localizarlo, ante la posibilidad de que algo malo le hubiese ocurrido. Y lo encuentran en su
habitación... plácidamente dormido. Años después, sus amigos no perdían
oportunidad de recordarle, jocosamente, el hecho, pero Larsen, hombre de
excelente sentido del humor, les respondía: "Si, ya sé que perdí. El cero me lo pusieron. Pero no saben lo bien que dormí aquella mañana!".
Segundo desafío: la final
La final se inició el 14 de julio. Panno comienza bien, derrotando al
islandés Olafsson en 35 jugadas de una india de rey, y al día siguiente,
debe enfrentar por segunda vez al hasta entonces, campeón mundial juvenil,
el yugoeslavo Ivkov. Panno plantea su habitual peón dama e Ivkov tiene la
poco feliz idea de oponerle una Nimzoindia, a lo que el argentino opta por la variante Rubinstein. La imprecisión del yugoeslavo radica en el hecho de que esta línea teórica había sido jugada en forma casi excluyente en los recientes matches entre Najdorf vs.Reshewsky, y Bolbochán había intervenido
muy activamente en la preparación de Najdorf sobre la misma. Todo desembocó
en una nueva victoria para el argentino, que dejaba casi fuera de carrera a
su rival, hasta entonces el favorito del torneo.
El 16 de julio obtiene un empate ante Darga, y el 17 debe jugar con blancas
ante quien años después sería uno de los mayores exponentes del ajedrez "no
ruso" del mundo: el danés Bent Larsen.
La partida tenía el condimento de que el rival de Panno era el crédito
local. Y esta condición quedó bien evidenciada en la rigurosa tarea de los
fiscales que exigieron que el argentino cumpla con el reglamento en cuanto a
la anotación de la partida en el apuro de tiempo. Una rigurosidad que Panno
no podía objetar, porque no se apartaba de las prescripciones reglamentarias. La partida terminó suspendiéndose en posición muy pareja, con pronóstico de tablas.
A la mañana siguiente, cuando Panno se presentó a la reanudación, notó con
sorpresa que estaba todo dispuesto para las partidas suspendidas, a excepción de la que debía jugar él (!). Y que tampoco se hallaba su rival.
Intentó reclamar a los árbitros y organizadores presentes, pero
extrañamente, ninguno parecía saber inglés, todos intentaban responderle en
danés, idioma que Panno estaba muy lejos de dominar. Para colmo, Bolbochán
se había quedado en el hotel descansando, dada la escasa utilidad de su presencia durante la suspendida.
Pasada media hora, apareció Larsen con
signos de haberse despertado recién. Y mágicamente, aparecieron las piezas,
el tablero, el sobre de la suspendida, el reloj cronometrado exactamente con
los tiempos que indicaba el sobre... y los árbitros en un instante aprendieron a hablar en perfecto inglés.
El incidente irritó mucho a Panno. La cuestión no era con Larsen, que
seguramente no era el responsable, y que, por otra parte con el tiempo se
convertiría en un gran amigo. Todo obedecía, seguramente, a una maniobra de
los organizadores para evitar que se repitiese el bochorno de la suspendida
con Scafarelli. A raíz del acontecimiento, el argentino decidió seguir a muerte una partida de ostensible paridad, en un total de tres sesiones y rechazando varias propuestas de tablas del jugador local. Y el milagro se produjo: Panno supo aprovechar admirablemente algunas inexactitudes,
obligando a Larsen a abandonar en la jugada 83.
El medio punto extra
obtenido fue decisivo, en vista de la dramática lucha final que se avecinaba
entre Darga y él. Y también fue una primera muestra de la emblemática
tenacidad de Panno para "sacar aceite de las piedras", en posiciones donde
solo la división del punto parece posible.
El 18 de julio, Panno empató con negras con Penrose, y el 19 derrotó a
Sherwin con blancas. Luego de un día de descanso, el 21 de julio se jugó la
última ronda. Ya se sabía que campeón estaba entre Darga y Panno, habida
cuenta de que ambos llegaron a la última instancia con 5 puntos cada uno, e
inalcanzables para el resto de los competidores. El rival de Darga era
Penrose, a quien el alemán había vencido en el grupo preliminar, mientras
Panno debía enfrentar al suizo Keller... que había sido el único competidor
que había vencido a Panno!
Sobre el final de la sesión, Darga y Penrose habían empatado, y también
habían finalizado las otras dos partidas y Bolbochán estaba en un rincón,
papel y lápiz en mano, haciendo cuentas. Cuando el fiscal estaba preparando
el sobre para suspender Keller - Panno, en una posición que podía ser para
cualquiera, Bolbochán se acercó a Oscar y le dijo: "Ofrecele tablas.
El sistema es favorable!" Se refería al coeficiente Sonneborn - Berger, que el
reglamento preveía utilizar para dirimir el desempate de los puestos. Panno
acata la recomendación y aguarda impaciente la respuesta de Keller.
Cuando éste le extiende su mano, se
escuchó una ovación del público mientras una oleada de adrenalina erizó la piel del argentino. Acababa de consagrarse
Campeón Mundial Juvenil!!
Saludos,
Gerardo
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